miércoles, 23 de enero de 2013

El Pichi (payaso en Santa Fe y Riobamba)


Hace como tres años que veo a El Pichi en la esquina de Río Bamba y Santa Fe, cuando paso a buscar a mi esposa a la salida.

De él dice una bloguista:
“No está todos los días, aparece de día, disfrazado de payaso, con un artefacto raro que no se sabe si es carrito o bicicleta, pasa música, hace unos bailecitos y tiene muchos cartelitos anunciando que el es “El Pichi”. Al igual que el otro personaje me intriga pero siempre me saca una sonrisa. Es como que está ahí para que la gente lo mire y salga del ensimismamiento que lleva cuando va caminado a dos mil hora por avenida Santa Fe. No está todos los días pero lo veo seguido. El Pichi me alegra el día.”

El tipo me intriga. Creo que hay método en su locura. Porque quizá normal no es (lo que a veces conviene). Ahora bien, se empilcha con esmero y renueva su vestuario y sus adminículos. Invierte guita.
Yo lo miro con curiosidad y El Chipi se dio cuenta. El otro día me dice: “Usted se parece a Horacio Malvicino. ¿Lo conoce?” Yo, mintiendo, le digo que sí. Entonces El Pichi me cuenta tuvo trato artístico con Horacio Malvicino lo llevó a tal lugar. Yo le pregunto si está en Youtube y él me dice que sí. Me costó encontrarlo.

Mucha gente habla con él y se saca o no fotos. Ese día lo vi charlando con un payaso joven que había detenido su moto para charlar con él. El payaso tenía la pelotita en la nariz dentro del casco.

1 comentario:

  1. Tomado de los diarios:

    El Pichi llega a la entrevista cargado con algo que parece chatarra. Emiliano, su hijo, por momentos parece incómodo, un poco preocupado. "A mí me asombra la paciencia que tiene, venir todos los días a Buenos Aires desde Ramos Mejía con todo ésto, es porque de verdad lo apasiona", dice el cantante de Alfonso el pintor, la banda de pop soñador. Para las fotos, El Pichi (65 años) arma una instalación sobre sus hombros con: una bicicleta desarmada, un claxon, una sortija de calesita, una matraca, un casco con una carta, el 4 de bastos: "Es para no caer en el 4 de copas", concluye y se ríe.

    En su show callejero (cada tarde en la esquina de Santa Fe y Riobamba), Pichi mezcla mimo, tai chi chuan y chiflado multicolor de la rambla de algún balneario. Los chicos salen de las escuelas, se sacan fotos con él. Pero el cariño del público no es una novedad: su origen hay que rastrearlo en los años '70, en la bohemia teatral que hacía pie en la ciudad bonaerense de Junín. Sus canciones instantáneas lo llevaron a Chile y hasta grabó un disco para la RCA. Emiliano busca en su memoria: "Tengo recuerdos de que me cantaba sus canciones. Son para niños, pero muy populares. Son divertidas, vamos a rescatarlas y a hacer un disco. Me acuerdo de que hacía presentaciones en el Italpark". Este revival lo llevó al cumpleaños de Anabela Ascar con su hit Parece una bicicleta.

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